Asma, alergias, eczema, psoriasis
Supresión completa - más del 90% de éxito
Método basado en una investigación clínica, sin toma de medicamento
 
Glosario técnico Plan del lugar Escribirnos Foro Índice
Lista de los practicantes “método de Gesret”

Tienda en línea

 

 

La utilidad de la fiebre


Se orientan todas las investigaciones actuales hacia el descubrimiento de nuevas sustancias capaces de contradecir las reacciones de defensa de nuestro organismo. Sobre todo cuando se viven de manera torpe.
Para ilustrar mi observación, voy a citar el caso del empuje fiebroso ocurriendo en un contacto con una bacteria o un virus. La reacción médica actual será “cortar la fiebre” y “de poner bajo cobertura antibiótico”. ¡Cuestión de comodidad quizá! Los antibióticos no tienen ningún efecto en una infección viral, sin embargo, él se entregan siempre “para prevenir posibles complicaciones”.

La fiebre forma parte de nuestro sistema de defensa
Sabemos que el mecanismo de la fiebre forma parte de nuestro sistema de defensa contra el agresor que no soporta, inicialmente, esta subida de temperatura. Lo obstruye en su proliferación. Esta primera reacción va a desencadenar bien otro en el sistema inmunitario. Por el juego de los interleukines, interferón y de los distintos linfocitos, va a movilizarse para analizar al agresor, luego producir sustancias tóxicas que tendrán por objeto destruirlo.

Si se deja actuar este mecanismo complejo, controlándolo (la homeopatía lo permite), guardará “la memoria”.

Lo que no nos mata nos vuelve más fuerte
Será capaz de reconocer a este mismo agresor a la próxima intrusión y capaz de destruirlo inmediatamente sin siempre que una reacción febril sea necesaria. “lo que no nos mata nos vuelve más fuerte”.

Son hoy allí. Vemos reaparecer enfermedades, a veces benignas, que se volvieron mortales, a falta de poder luchar contra ellas con estos famosos antibióticos. Es necesario ser consciente de esta realidad que toma el aspecto de una catástrofe actualmente en los Estados Unidos.
Se sabe, hoy, que las bacterias son capaces de fabricar del pénicinilase, sustancia que vuelve ineficaces las penicilinas. Que son tan capaces de intercambiar, en una clase de “cópula”, plásmidos, fragmentos circulares de ADN conteniendo la información necesaria para la fabricación del pénicinilase, no sólo en su propia familia bacteriana sino también con familias completamente extranjeras. Las bacterias se organizaron contra lo que podía destruirlos, para garantizar “la supervivencia de su especie”.
Se realizaron algunos estudios en algunos países, demostrando que el aumento del antibioresistancia de unas existencias bacterianos era rigurosamente proporcional al aumento del consumo del antibiótico correspondiente.

Los antibióticos, arma fabulosa, se dan la vuelta contra nosotros debido a su utilización “para un sí, para el no”, solución de facilidad que debía y podía solucionarlo todo.
Como ejemplo, voy a citar un caso personal.
Encontrando dificultades debidas a una infección posterior pulmonar sobre un tema venido para tratar su asma, preconizaba un examen de escupitajo (investigación bacteriana y Candidas albicans).
Cuál no fue la sorpresa a la lectura de los resultados, cuatro existencias bacterianas presentes, cuyos numerosos estafilococos dorados y Candidas albicans.
Las cuatro existencias presentaban resistencias antibio a seis familias de antibióticos… que el paciente había recibido regularmente a cada noticia avanzada infecciosa, volviendo de nuevo en las tres semanas siguiendo cada tratamiento.
¿De ahí podían proceder los estafilococos dorados? (Pánico, algunas existencias son casi indestructibles actualmente). Sé de quien hablo, perdiendo a un gran amigo, cirujano, que se había contaminado por una picadura al dedo operando. Tres meses de cuidados hospitalarios intensivos y todos los antibióticos posibles administrados, incluso algunos aún no comercializados; sin ningún éxito!.
De ahí procedían: ¡después de una investigación meticulosa, descubrimos un absceso dental bajo una corona!
Cuando se menciona la posibilidad de un examen de escupitajo a gran número de médicos, se nos contesta a menudo “eso no sirve a nada con los antibióticos a amplio espectro”. ¿Cuando se añade “y si el antibiótico no da ningún resultado? ¡”, se responde “él da otro”!

No digo que este examen debe practicarse sistemática, sino como mínimo cuando él allí a múltiple repetición.

¿Por qué esta reticencia a practicarlo?
Personalmente, curo las bronquitis con el viejo sistema de cataplasmas a la harina de mostaza (siempre en venta en las farmacias), con oligoelementos de azufre que permite a los pulmones fabricar moco.

El moco contiene de la Lisozima, el mejor bactericida que sea, no pretendiendo envenenar las bacterias, limitándose a disolverlos.

La fiebre se controla con Beladona en 4CH y las secreciones se funden con Ipeca en 4CH.

Una bronquitis que resiste a este tratamiento, en a mi opinión, justifica entonces de recurrir a un examen de escupitajo y a un antibioterapia específico.

piedpage.gif (1535 octetos)    
Copyright © 1998-2006 All rights reserved